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Tributos del Ota

Café de Altura con Historia y Sostenibilidad

Tributos del Ota 

Ubicado en el exuberante valle de Santa María de Dota, a 64 km al sureste de la capital de Costa Rica, Tributos del Ota es un proyecto cafetero familiar nacido de un legado de trabajo arduo y dedicación.

Situado entre las cumbres de la cordillera de Talamanca, la región goza de un clima estable y altitudes ideales para una maduración lenta y uniforme de las cerezas.

Este terroir produce cafés excepcionalmente dulces, con una acidez brillante, complejidad frutal y una amplia gama de notas sensoriales que se han convertido en el sello distintivo de su marca.

El nombre “Tributos del Ota” rinde homenaje al cacique indígena Ota, honrando el patrimonio precolombino de la región en cada cosecha.

Fundado en 2017 por Enrique Romero y la familia Romero Chacón, el proyecto marcó un punto de inflexión, pasando de la agricultura tradicional a la producción independiente de café de especialidad.

 

Cada miembro de la familia desempeña un papel, combinando conocimientos agronómicos con innovación constante para mejorar la calidad.

Sus fincas abarcan diversas altitudes, desde 1.650 hasta 2.050 metros sobre el nivel del mar, y presentan una impresionante variedad de cultivos: desde Catuai, Bourbon y Villa Sarchí hasta rarezas como Geisha panameño, Laurina y Java. Cada variedad se procesa y separa meticulosamente para resaltar su perfil único.

La temporada de cosecha se extiende desde finales de diciembre hasta marzo, con cerezas recolectadas a mano únicamente en su punto óptimo de maduración, superando los 20° Brix.

El procesamiento se realiza en su propio beneficio húmedo, donde las cerezas se clasifican por densidad, se fermentan bajo estrictos controles de pH y temperatura, y se secan lentamente en camas africanas.

Todos los cafés se secan al sol, sin uso de secadoras mecánicas, garantizando tazas limpias y vibrantes. Tras el secado, los granos reposan al menos tres meses antes de ser trillados, clasificados y empacados para la exportación.

Este enfoque detallado y artesanal asegura una calidad constante que resuena con los compradores más exigentes del sector de especialidad.

La sostenibilidad es un pilar central en la visión de Tributos del Ota. La familia integra árboles de sombra para mitigar el cambio climático, proteger la biodiversidad y mejorar la calidad en taza.

Evitan el uso de pesticidas, lo que permite mantener colmenas dentro de las fincas y producir miel como subproducto.

Su agricultura regenerativa incluye la protección del suelo, el enriquecimiento con materia orgánica y mejoras genéticas selectivas para la resistencia y el sabor.

Con cada cosecha, Tributos del Ota no solo entrega cafés excepcionales, sino que también refuerza su compromiso con la gestión ambiental y el legado cultural, cualidades que hacen que sus lotes sean una valiosa adición para cualquier tostador.

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